Estoy convencido de que todos ustedes conocen el método de escritura, y de la lectura, denominado Braille que utilizan los ciegos. Está presente en muchos sitios, siempre menos de los que debiera, y sin duda es algo magnífico. Hoy rendimos honores a una de las personas que más influyeron en su creación: Charles Barbier de la Sierra.
Este capitán del ejército francés, allá por comienzos del siglo XIX, creó la “escritura noctura”. Como otras muchas veces, y como ya hemos mostrado en Curistoria en varias ocasiones, el motivo inicial fue meramente militar, dando lugar finalmente a un gran invento o avance. En este caso, Napoleón había solicitado un método de comunicación silencioso y que pudiera ser utilizado en la oscuridad. De ahí el nombre de “escritura nocturna”.
Barbier creó una matriz de 6x6 en la que cada celda correspondía a una letra o a un conjunto de letras muy común en el lenguaje francés. Algo como esto:
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | |
| 1 | a | i | o | u | é | è |
| 2 | an | in | on | un | eu | ou |
| 3 | b | d | g | j | v | z |
| 4 | p | t | q | ch | f | s |
| 5 | l | m | n | r | gn | ll |
| 6 | oi | oin | ian | ien | ion | ieu |
Para representar las letras en la “escritura noctura” se hacían dos columnas de puntos, la primera columna contenía de 1 a 6 puntos en relieve, similar al Braille, representando el número de fila en la matriz que correspondía a la letra a representar, y la segunda columna de puntos hacía lo mismo pero la otra coordenada. Por ejemplo, la “M” corresponde a la fila 5 y a la columna 2, por lo sería algo como:
* *
* *
*
*
*
Por supuesto, el asterisco será una marca en el papel, de tal forma que se pueda “leer” con los dedos.
Finalmente el sistema fue tomado como método de lectura y escritura para los ciegos y en 1821 la “Institución Real para la Juventud Ciega” (¿?) (Royal Institution for Blind Youth) aceptó este método frente a la representación que utilizaban, basada en rectas y curvas y mucho más complicada de leer con los dedos. También se desarrolló una herramienta de escritura en “escritura nocturna” adaptada para los ciegos.
Louis Braille, el padre del método actual y más famoso, era un estudiante en aquella institución y partiendo del método de Barbier creó su propio método que da origen al que conocemos hoy en día.













