lunes 8 de junio de 2009

La revolución de la Compañía Británica de las Indias Orientales

(lunes 8 de junio de 2009)
La Compañía Británica de las Indias Orientales controló India a través de un ejército de soldados nativos, conocidos como sepoys, durante siglo y medio. El tipo de la imagen adjunta es un sepoy, para que se hagan ustedes una idea. Pero como no podía ser de otra forma, los oficiales eran británicos.

A mediados del siglo XIX se comenzaron a distribuir entre los sepoys un nuevo diseño de un rifle. Este utilizaba unas balas cónicas, diferentes de las balas de mosquete anteriores. El nuevo modelo de rifle y balas proporcionaba un mayor alcance y acierto, o puntería. Un cartucho de papel engrasado por la parte exterior contenía la bala y la pólvora de tal forma que esta siempre estaba seca. Para cargar el rifle antes de disparar se debía morder este cartucho de papel para dejar la pólvora al descubierto y poder disparar.

Recuerden que salvo los oficiales, los soldados de este ejército, de esta Compañía Británica de las Indias Orientales, eran nativos indios. Con el nuevo sistema de balas implantado, surgió un rumor entre la tropa. Alguien comenzó a decir que aquella grasa que recubría las balas estaba hecha, o al menos contenía, grasa de cerdo y vacas. Es decir, morder el cartucho, cuestión imprescindible para disparar, hacía a los hindús “comer vaca” y a los musulmanes “comer cerdo”. Todo un sacrilegio para ambos.

En 1857, en Meerut, casi cien sepoys se negaron a combatir con aquellos rifles nuevos por el problema que suponía morder las balas. Fueron arrestados y condenados a diez años de trabajos forzados. El resto de soldados tomaron aquello como una persecución religiosa más que como un tema de disciplina militar y se rebelaron, matando a algunos oficiales y liberando a sus compañeros.

Finalmente todo aquello derivó una rebelión general y costó un buen número de bajas por ambas partes. De aquí nació un movimiento que luchó por la independencia hasta su consecución. Todo por unas balas recubiertas de grasa.

7 comentarios:

Froiliuba on 10:25 dijo...

Como casi todo en la vida, caigo aquí de pura casualidad, pero así es como se descubren las cosas que gustan y ami este espacio me ha gustado así que... aquí me quedo, con tu permiso claro está.
Me gustan mucho las anécdotas históricas, eso que normalmente en la facultad ni te nombran, con lo amenas que podrían hacer las clases

saludos

Anónimo dijo...

Mira que historia para "CURIOSA". Así que esa era la bendita razón por la que una ve en las películas de época que los senores mordían el cartucho. Bala y pólvora juntos.

Como bien acota el amigo Froiliuba, las clases de historia serían mucho más amenas si se aderezran con anédotas como estas.

Vitike on 22:48 dijo...

Froiliuba, celebro enormemente que te guste el blog. Gracias por tu comentario.

Anónimo amigo, me uno a la petición de unas clases más amenas de historia para los jóvenes e infantes :)

Albareto dijo...

Amigo, te recomiendo si no conoces que escuches la cancion "Zipaioen Matxinada" de Negu Gorriak (La revolución de los Cipayos), como ya sabras en Euskadi es una palabra muy usada ;)

No he encontrado audio ni video de la cancion en concreto en goear ni en Youtube pero pertenece al disco negro. Bueno, si te interesa (y no la conoces) me pides mas info :P

Vitike on 13:52 dijo...

Albareto, no te lo tomes a mal, te lo agradezco sinceramente, pero mi interés por este grupo es más bien nulo.

Albareto dijo...

Tranqui, estoy acostumbrado a que la gente me diga eso xDD

Un saludo!

Vitike on 23:06 dijo...

Celebro que seas tan comprensivo.

Saludos.

 

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