Constantino I el Grande fue el emperador romano que legalizó la religión cristiana, en el año 313, a través del Edicto de Milán y la legitimó legalmente en el Primer Concilio de Nicea, posteriormente. No son pocos los historiadores que consideran a este emperador como cristiano en su vida, aunque no fue bautizado hasta que no se encontraba en su lecho de muerte. De todos modos, y por ponerlo de manifiesto, no es del todo claro que fuera cristiano. Según parece, en la parte occidental de sus dominios, más pagana, no hacía gala de su religión. En cambio, en la parte oriental, mayoritariamente cristiana, se declaraba como cristiano públicamente. Esta forma de ser va en la línea de lo que voy a contarles.Su famoso arco del triunfo, el Arco de Constantino, construido en Roma para conmemorar su victoria en la batalla del Puente Milvio, donde sitúa la leyenda aquello de "con este símbolo vencerás", contiene una inscripción en la que hace referencia a que el emperador estaba “inspirado por la divinidad”. No son pocos los que consideran que esto es una referencia clara a los cambios en la religión del emperador. Pero en este arco también aparecen símbolos dedicados a los dioses romanos más clásicos. La referencia al cristianismo es una interpretación, mientras que las otras no lo son, son obvias.
Por lo tanto, con todo esto, podemos decir que Constantino, cristiano, no digo yo que no, ponía “una vela a Dios y otra al diablo”. Cristiano, sí, pero vamos a poner al dios Sol en el arco, por si acaso. También se puede achacar esto a la tradición o a que fuera algo que "tuvieran a mano". Como ven ustedes, una curistoria con muchos matices e interpretaciones.
Ayer fue el
Audie Leon Murphy fue un militar norteamericano que nació en 1924 y murió en 1971, en un accidente de avión. Con apenas 18 años se enroló en el ejército. Había sido rechazado por la infantería de Marina y por los paracaidistas, debido a su escasa estatura y peso, pero finalmente logro ingresar. Luchó en la Segunda Guerra Mundial en los escenarios de África, Sicilia, Italia, Francia y Alemania.
Hace poco tiempo se rehízo esta lista, buscando las siete maravillas del “mundo moderno”. Nosotros nos quedaremos con las clásicas, las siete maravillas del mundo antiguo. El listado es el siguiente:
La frase que encabeza esta entrada significa “



